Talenters, influencers y gurúes…

Abrumado. Circulando por linkedin veo unos de los múltiples listados denominados “TOP20 influencers y talenters del país”. Se felicitaban entre ellos. Se animaban y congratulaban por ser ejemplos a seguir en el campo de los recursos humanos, la gestión de marca y la transformación personal y organizacional. ¡Algunos incluso tenían libros publicados!.  Branding, “eres una marca, gestiónala”, “creer para crear”, etc.

Tomándolos como referentes, me sumergí en la lectura de sus CV académicos y profesionales para conocer cual era el nivel de excelencia necesario para ser considerado un gurú de la gestión del talento. Esperaba encontrar titulaciones universitarias en las materias, encumbradas por máster en dirección de recursos humanos y/o MBA´s por prestigiosas instituciones como Insead, Oxford, Columbia o IE. Quizás doctores en Psicología o en Económicas y Empresariales, con dilatada experiencia académica y publicaciones sobre materias relacionadas con la dirección de personas. O como mínimo, formación en periodismo y/o comunicación, para mejorar las habilidades comunicativas.

Hacer preguntas es prueba de que se piensa (Rabindranath Tagore)

Pero no. Tras mi “investigación” y como conocedor en las materias – y por tanto en la interpretación de CV-, me encontré con cursos de nombres grandilocuentes, pero formación universitaria en la materia, la mínima imprescindible. De los 20, “expertos e influencers” de ese TOP20, muy pocos tenían formación reglada en el área del conocimiento. De los 10 perfiles que comprobé, los únicos con una formación universitaria eran una diplomada en relaciones laborales, un ingeniero técnico agrícola, un diplomado en CC empresariales y una psicóloga. El resto, ni titulación universitaria, ni mucho menos algún tipo de formación reglada relacionada con la dirección de personas, la psicología organizacional o la dirección estratégica. Eso sí, cursos de coaching, PNL, gestión de cambio, etc…sí se veían. Me llamó poderosamente la atención uno que ponía directiva y coach, ya que era directora de algo denominado “Escuela Europea de no sé qué”. Pese a ser una pequeña SL, sonaba muy bien. Muy institucional. Seguí analizando el CV y resulta que esa experta/directora había estudiado un secretariado y más adelante un curso de coaching.

 Y todo eso me preocupa… influencers, talenters y gurúes que en lugar de en aspectos académicos, basan su formación en la “ilusión”, lo autodidacta y haber asistido a un par de cursos impartidos por otros expertos como ellos. Es evidente el modelo de negocio. 

A las plantas las endereza el cultivo, a los hombres la educación. J.J. Rousseau

Veo a los estudiantes universitarios esforzándose, dedicándole miles de horas a sus carreras, trabajos académicos, trabajos fin de grado presentados ante tribunales. No saben lo que les espera ahí fuera.Un mundo muy diferente al que les han vendido.

Saldrán, tras años de formación, buscando una oportunidad e incluso estarán dispuestos a trabajar “casi” gratis a cambio de experiencia y poder estrenar el CV. Otros pedirán un crédito (o en el mejor de los casos sus padres les ayudarán) para realizar un cómodo màster en una escuela de negocios. Preferentemente con una buena bolsa de trabajo. Otros podrán acceder, en función del expediente, a un máster oficial de casi 2.000 horas.

¿Para qué tanto esfuerzo si puedes ser talenter, gurú o influencer?

La crisis y la necesidad de muchas personas de seguir formándose y/o emprender ha creado un modelo de negocio perfecto para talenters/head hunters/influencers que, sin apenas formación -y la preceptiva falta de prudencia emanada de ello-, hace que ni se sonrojen cuando se denominan expertos o gurúes aunque carezcan de la mínima formación académica en esas materias.

Hace unas décadas, la gente sin formación y con ínfulas decían dedicarse  a “negocios de exportación e importación”. Con la burbuja inmobiliaria llegaron los constructores, los gestores inmobiliarios, tan trajeados ellos. Y con la crisis, las dudas existenciales y la burbuja del emprendimiento, parece que coaches, talenters, influencers y  gestores de cambio transformacional son la nueva mina. El verdadero problema, lo realmente preocupante, es que nunca se les había dado tanto crédito a la ausencia de formación reglada como ahora. 

En otros casos más exagerados, se puede apreciar cómo incluso se cuelan en algunas escuelas de económicas y empresariales, en las mesas de emprendedores, contratados para impartir formación a alumnos de último grado y de máster que, paradójicamente, tienen mucha mayor formación que ellos en las materias. Ilusión, creer en ti, “creer para crear”. No eres el nuevo Steve Jobs porque no quieres. 

Es un mundo extraño en el que la formación académica, la formación universitaria en las materias, se ve desplazada por atajos y caminos fáciles, por cursos extraños llenos de anglicismos que parecen hacerte experto, modo Matrix, por arte de magia, en campos para los cuales otros tendrían que estar estudiando muchos años en una universidad primero, especializarse, y dedicar años a la profesión. Cualquier trabajo de fin de Grado de un chaval es más complejo – y académicamente solvente- que esos libros repetitivos de branding y transformación personal llenos de generalidades, ambigüedades y falacias.

Es por ello que cuando os crucéis con influencers, talenters, gurúes…antes de que ser deslumbrados, sugestionados y/o abducidos por tal dosis de genialidad, preguntad dónde han tenido la suerte de alcanzar esa dosis de “expertise”. De paso, quien les ha certificado esos conocimientos y qué entidades son esas. Si son universidades y han pasado exámenes. TFG/TFM ante tribunales académicos formados por doctores o si, por el contrario, es alguna de las numerosas “escuelas europeas de algo” situadas a 10 metros del portal de su casa o de los numerosos “másteres en Coaching y/o PNL”, on line, con rebajas del 90%, que llegan periódicamente al email. 

No cabe duda que este es un país muy pintoresco. Fondos reservados con los que se pagaron, presuntamente, amiwitas de Jefes de Estado. Fiscales anticorrupción y abogados del estado que asesoran a una infanta imputada por un juez. Influencers y expertos, en TOP´s nacionales, como modelos a seguir, sin la mínima formación reglada en las materias. Y mientras tanto, doctorandos abandonando sus tesis y licenciados yéndose a otros países a buscarse la vida. Para reflexionar…

 

Epicuro el Hedonista…

¿Qué está pasando en la universidad pública española?

 

Tras años en la empresa privada, me decidí a dedicarle tiempo a una asignatura pendiente, el Doctorado en CC Económicas y Empresariales. Para el acceso tuve que realizar previamente un Máster oficial, de 1.800 horas, con meses de dedicación a su trabajo final incluido. Fue en este “Regreso a Howards End“, con otra mentalidad más allá de alumno sometido a indefensión aprendida, me percaté de que muchas de las carencias, endémicas, que arrastraba la universidad pública española, se han agudizado. Y no solo me refiero a la cantidad de profesores que muestran un notable desconocimiento del mundo real (más allá de la lectura de libros y manuales que, en muchos casos, son redactados por gurús empresariales cuya mentalidad y ecosistema poco o nada tiene que ver con la nuestro), sino de la pérdida de identidad, de la debida responsabilidad social e institucional que representa una universidad PÚBLICA. Esta es, en mi humilde opinión, uno de los problemas, latentes, más serios a los que nos enfrentamos en la sociedad. Si el mundo académico tiende a actuar como las cloacas del poder, ya es el acabose como sociedad.

Ni los norteamericanos, con su mentalidad de “todo vale por dinero”, llegan a eso. La única excepción es con sus deportistas de élite, esos a los que les “becan y regalan” las titulaciones, pero más enfocado a promover su imagen como país, que para que desarrollen labor profesional alguna con ellas. Aun así, empresarialmente  valoran y ponderan “en qué universidad has obtenido el título” ya que “no todo el monte es orégano”. Ya solo en la ciudad de NY 11 universidades, seis community colleges, una escuela de posgrado. Es por ello que, aunque en España muchos “flipen” con cualquier trilero que venga con un título con nombre en inglés (algunos emanados de las decenas de colleges de broma, autónomos, que son meras academias, que hay en UK para hacer negocio con entidades de otros países que quieren títulos fáciles) se debería analizar quien, cómo y por qué. Alucinado estoy con una especie de “academia/pasantía”, con un título PROPIO (formación no reglada sin validez alguna) de “arquitectura de interiores” que ha llegado a un acuerdo con una universidad portuguesa de arquitectura para que convaliden tres cursos académicos. ¡Alucinando!.

Compañeros que tuve, que sacaron su BUP, COU y Selectividad con notas muy decentes y que sufrieron lo indecible para ser arquitectos en la universidad pública (alguno 8 años y otro la dejó a los 3 años) y ahora verán como yendo a una “pasantía” tienen la opción de que convaliden años. Pensaba que con el Erasmus, esa alternativa que permite que, por arte de magia eleva el cociente 30 puntos y permite que apruebes asignaturas, en otro idioma, que en el tuyo no has podido, era ya lo más avanzado, pero la innovación ha ido a más. 

Retomando el tema primigenio de la universidad, a pesar de que algunos profesores si tienen mentalidad de enseñanza, se esfuerzan, promueven el debate, escuchan, etc. muchos otros imparten en modo “funcionario” como si el alumno fuese un mal menor al que atender. Otro perfil que pude observar es el de profesor “interino” no profesional. Es decir, aquel que no tiene alternativas fuera del entorno universitario y no le sacan la plaza de titular “ad hoc” (algo complejo con el exceso de oferta de profesorado de hoy en día). Algunos pagan esta frustración, incertidumbre y sentimiento de profesores de 3ª con los alumnos, con formas muy cuestionables, lejos de la educación que se le presupone a un profesor, e incluso intentando dejar a alumnos en evidencia con alguna apreciación, sin derecho a réplica. 

¿Qué hacen los alumnos? 

Pues lo de siempre. Intentar capear, adaptarse, no protestar por miedo a verse perjudicados en las notas, en otras asignaturas por profesores del mismo departamento o encontrarse con estos profesores en el tribunal del TFG/TFM.

He sido testigo de cómo 90% del alumnado estaba en total desacuerdo con las formas y contenido de una asignatura y, tras proponer un escrito a la coordinación, ninguno lo firmó, argumentando “no sirven para nada” o “ni los leen”. 

¿Los Representantes de alumnos?

A finales de los 90, muchas de las organizaciones de representación tenían intereses políticos y los académicos eran una mera excusa. Banderas y pegatinas estaban a la orden del día, desvirtuando el rol de la representación de alumnos y por tanto su credibilidad.

Esto no ha cambiado mucho, pero si se ha desarrollado con la facilidad de comunicación del siglo XXI. La universidad, sus puestos, siempre han tenido componentes políticos (además de los archiconocidos endogámicos y de amistad). Es bien sabido que no son oposiciones abiertas y a muchas de ellas se presenta una sola persona, el profesor para el que se presupone que está orientada la plaza. No obstante, no hay que generalizar y aún se pueden encontrar profesores realmente académicos, intelectuales cuyo leit motiv ha sido el desarrollo personal, académico y compartir ese conocimiento. En extinción, pero los hay…

Pues bien, la representación que veo es, por norma, inoperativa. Más enfocada a usar el puesto y asociaciones para “enchufarse” en departamentos o contactar con empresarios, becas, etc. que para un bien común. Esto no es nuevo (y menos en un país como el nuestro, con tantos atajos, normas poco claras y criterios tan arbitrarios), pero si sería “interesante” unos mínimos en la búsqueda en una representación responsable más allá de protestar sobre lo que tardan los buses en ir o venir. Hay problema mucho más serios que atañen a los años de formación, nivel de los docentes, intrusismo profesional, casos en los que se usa la universidad pública como un cortijo privado y otros aspectos que menoscaban los años de formación, esfuerzo y concepto de meritocracia, base de cualquier sistema coherente. 

EMPRENDIMIENTO

¡Qué gracia me hace cuando hablan de emprendimiento, como si la gente fuese vaga o sin inquietudes! ¡Y hablan de emprendimiento muchas personas que NUNCA han estado en el mercado laboral y que su “emprendimiento” ha sido enchufarse, por la vía que sea, en un departamento! Quien conozca el mundo real, la empresa, la competitividad, los mercados, puede quedar ABSORTO, escuchando alguna de las máximas en seminarios y master clases sobre emprendimiento. “Creer para crear”, “Cree en ti”.

La mejor fue la de una responsable del gobierno autonómico, una política maja, con muchas tablas “Chavales, tenéis ayudas de la administración, adelante” (y los profesores aplaudiendo y con discurso “¿veis? ¡Está en paro el que quiere! Sovagos”. Lo que no les explicaban es lo que son las ayudas competitivas (es decir que pueden hacer el gasto, presentarlo y que no les reintegren nada), que 3.000 € no llegan ni para chicles (bueno para pagar al notario), que las otras ayudas son si realizan gasto de más de 50.000 € (netos y no todos valen), etc. ¡Y este ejemplo en una facultad de Derecho!.¡Hala, chaval, con el grado en Derecho y 21 años, hazte empresario¡. Abogado aun no, que previamente tienes que hacer el Máster de acceso a la abogacía, pero empresario sí. Así de sencillo. Seguro que te montas en el dólar. Un mensaje muy responsable, sí señor…

Es curioso cuando el típico vendehúmos que presenta un libro, patrocinado por al ayuntamiento de turno, suelta el tendencioso y manipulado discurso “hay que emprender, so vagos” y nos compara con EE.UU.  Estados Unidos tiene sus luces y sus sombras, su hipocresía y doble moral,  pero si tienen algo claro es el concepto de pragmatismo y que las oportunidades, el esfuerzo, el estricto cumplimiento de las normas y la meritocracia son el motor de la motivación intrínseca. Hasta los lobbies son visibles y están legalizados. Cualquier evasión de impuestos que sea delito se paga con la cárcel (personajes mediáticos han ido, aunque bien es cierto que el sistema está privatizado y existen celdas “vip”)   mientras que en España se perdona, se regulariza (a Artur Mas, Elena Salgado le regularizó, ad hoc, una importante suma) o si eres una persona relevante, incluso un fiscal general puede convertirse en tu defensor, como ha sido público y notorio en un mediático caso. 

En esta línea ha sido gracioso el vídeo viral de banderas “la gente tiene que emprender y arriesgar. Un país que se arriesga!”.  Y la “gente” aplaudiendo, yeah! (o mejor dicho yeap!) . Pues si reflexionamos, paradójicamente, esto lo asevera alguien que se ha llevado su modelo de negocio a EE.UU y se casó con una conocida actriz como estrategia para americanizarse (algo común allí, así como americanizar el nombre para una mayor aceptación social). Si le llama a eso arriesgar (emigrar y americanizarse), le compro el argumento. Si le llama a montar empresa, invertir y poner el patrimonio en juego, le podría hablar de que primero hay que abordar, seriamente, el problema de la corrupción. Esa que hace que, incomprensiblemente, empresas desconocidas con 1-5 trabajadores facturen millones y otras miles vayan a la bancarrota. Esa que hace que muchos políticos o cargos asociados tengan 10-15 empresas, algunas de las cuales ni saben cómo se llaman. Esa que hace que miles de contratos se adjudiquen a dedo o la del vecino o amigo del concejal de turno, tenga una importante subvención y la tuya, en condiciones similares no. Evidentemente podrá ofertar precios más competitivos que los tuyos…

PREMIOS, SUBVENCIONES, AYUDAS PERSONALIZADAS y FALACIAS.

Una de las ventajas de los sistemas liberales es que no están tan contaminados por ayudas (económicas o en publicidad) de la administración a unas empresas sí y a otras no. Es paradójico constatar como empresas que generan actividad, trabajo y pagan sus impuestos, se ven perjudicadas por muchas de las acciones de la propia administración, presunta garante de oportunidades, que promueve, bajo criterios a veces extraños, a su competencia. 

Hace poco leí que a una empresa de una conocida le dieron un premio a la excelencia empresarial. Aparecía en el periódico, con los políticos locales “la presidenta de la empresa X y el premio a la excelencia empresarial”. Me extrañó lo de presidenta ya que era una SL de 1 solo trabajador (ella). También lo de excelencia empresarial porque era una “empresa” con 3 meses de vida y el modelo de negocio, el mismo que llevan a cabo miles de vendehúmos en su reciclaje ante la crisis: los mensajes “tú sí que vales”, “creer para crear”, “Si no crees en ti, nadie lo hará”. Reflexiones metafísicas avanzadas, vamos.       Lo que menos me extrañó fue lo de la subvención para el primero de sus proyectos y la presentación en un organismo público, ya que era íntima del político/a de turno, fotos en Facebook incluidas, sin mayor rubor, en una demostración de “poder”. Mientras tanto, proyectos de innovación, tecnológicos, de investigación, complejos y únicos, se mueren en el ostracismo o en la búsqueda de capital de riesgo, tras un año mostrando su valía, con los costes que ello supone, en lanzaderas de empresas. Muy representativo…

Retomando el mundo universitario, hubo otro aspecto que me llamó poderosamente la atención en mi regreso a la universidad.

Con los planes anteriores, el alumno era un mero atrezo en las clases y te jugabas todo a una carta final, los exámenes. Internet no estaba tan evolucionado y el presunto conocimiento que transmitía un profesor era “palabra de Dios”, aunque fuese un poco vago y su bibliografía fuese la que usaba Catón el Viejo, en la tercera guerra púnica. 

Pensaba que el plan Bolonia, la era de internet, donde el acceso a información actualizada y relevante, dónde un alumno puede visionar master clases del MIT, dónde para resolver un caso tienes información macroeconómica de última hornada, obligaría a elevar el nivel docente. El miedo a quedar en evidencia o mostrar una imagen desactualizada y de falta de rigor, haría que muchos profesores se esforzaran en estar al día en las noticias de sus materias, en fusiones, dirección estratégica, etc. Menudo iluso. Si se puede zanjar cualquier debate con un “no podemos entrar ahora en esos temas que vamos mal de tiempo”, en un ambiguo “lo importante es hacer las cosas con ilusión” o en el argumento político de escape por excelencia “no entiende quien no quiere entender”  (usado por Cospedal cuando le preguntaron que era esa figura de contratos en diferido)… ¿para qué estar al día? ¡Qué esfuerzo tonto! Hasta presentaciones de PowerPoint con fechas de hace 5 años en el título se podían ver. Con activar la fecha automática, solucionado. ¡Ni eso!. 

Bolonia trae aspectos positivos como una mayor interacción en las clases, debate, resolución de casos y cierta evaluación continua (con matices ya que la subjetividad y las notas ganadas en los despachos siguen estando a la orden del día), algo  que es mucho más coherente que los atracones de antaño y que es patente que han subido la nota media y reducido los años dedicados a terminar las titulaciones (con duración no me refiero, evidentemente, a comparar 4 años de Grado con 5 de Licenciatura, sino año vs año). Además, 5º curso de las licenciaturas de antaño era el año más sencillo con diferencia (la mayoría eran asignaturas optativas). En este ejemplo no incluyo el proyecto fin de carrera de ingenierías y arquitecturas ya que ese es otro concepto.  En el caso de los actuales másteres oficiales, aunque con elevado índice de aprobados, su complejidad reside en 5 horas de clase al día, trabajos y presentaciones continuas, exámenes en Febrero y Junio y elaboración y presentación del TFM ante un tribunal (meses de dedicación). Es decir, entre  1.600-1.800 horas, como mínimo, de duración. Poco o nada tienen que ver con el 85% de los másteres no oficiales que se ven por ahí, tanto de escuelas de negocios oportunistas como de todo tipo de “academias” que venden “cursillos de ofimática” bajo el nombre de MBA o charlas los viernes por la tarde y el sábado por la mañana, durante 9 meses, como un curso académico y con exámenes que el mismo alumno se pone. Ese modelo de negocio, el mismo que usan algunas universidades privadas que parece que dan 3 puntos por poner tu nombre sin faltas de ortografía), vulgariza la formación en pro del dinerito fácil y los nombres rimbombantes.

Una reflexión:

En escuelas de negocios y “academias privadas” ¿Puede llamarse”Executive MBA” a un máster donde el alumnado son chavales, recién titulados (en el caso de que se exija titulación), sin experiencia profesional? El concepto de “executive” es otro.

¿Es coherente llamar “doble máster en…” a un máster donde se va a escuchar ponencias el viernes tarde y sábado mañana” durante unos meses?.

Pues debido a este mundo de trileros y negociantes de la formación, era necesario OFICIALIZAR los másteres como se ha hecho en las universidades. Todo ello admitiendo que hay CONTADAS escuelas de negocio que SI impartían e imparten másteres de nivel, con docentes del mundo académico y de empresa privada  de cierto nivel y donde, sobre todo, aportaba un valor añadido con los contactos entre alumnos y empresas. 

Lo de los másteres en coaching, empresas (comercios) on line,  ya ni los menciono. Es hilarante como un psicólogo, tras estudiar años de formación reglada (e incluso en el mejor caso con un máster específico) sale al mundo laboral con la etiqueta de aprendiz/becario y cualquier otra persona, a la que no se le pide ni el bachiller, se hace un curso de especialista o Máster en coaching, formación no reglada, y se convierte, en unos meses, en un “coach” y experto en desarrollo de personas y 10 nombres más con anglicismos.

Un coach, como mínimo, tiene que ser alguien con formación solvente en la materia, experiencia profesional y formación específica en la materia, incluidas habilidades docentes. Todo lo demás, charlatanes, vendedores de “crece pelo” del Oeste, que creen que contando 3 historias personales, aderezándolas con 3 conceptos científicos (que repiten miles, comenzando por la falacia del cerebro triuno. Hace falta ser ignorantes seguir mentando una TEORÍA de los años 50, de Paul MacLean, cuando hace décadas  que existe la resonancia magnética funcional (IRMf)). 

En definitiva que he visto un aumento de la mercantilización de la formación y, por tanto, una vulgarización de lo académico. Universidades promocionando el coaching (eso sí, al módico precio del curso a 2.000€) y permitiendo que docentes, sin titulación alguna, usen en su CV “profesor/docente universitario”. He visto como en muchos cursos presentan como “profesionales de reconocido prestigio” a personas sin titulación alguna relacionada y con limitada experiencia profesional en las materias. En todo curso mencionan un extracto académico y profesional del CV, para que te hagas una idea sobre el ponente. En muchos de estos casos lo omiten ¿Por qué? ¿Saben que “cantaría”?.

He visto como toda una facultad de Económicas y empresariales contrataba ponentes, bajo la vitola de “profesionales de reconocido prestigio” para seminarios cursos sobre planes de empresa, innovación y desarrollo de proyectos empresariales. Eran orientados a estudiantes de Grado en Economía o ADE y Máster, es decir, ya titulados, realizando un máster en dirección de empresas, Master en Economía; organización industrial y mercados financieros o máster en Desarrollo económico y de la innovación. En los máster  se imparten asignaturas como análisis financiero, contabilidad avanzada de costes, Modelos de acumulación y cambio estructural, econometría, etc.

Cualquiera que sepa de planes de empresa y desarrollo de proyectos es conocedor de que hay una importante parte financiera . ¿Qué perfiles fueron contratados como docentes en estos seminarios/cursos?.  A ver, a ver juguemos ¿Economistas?. ¿Licenciados en ADE? ¿Consultores de empresas con MBA y cursos en prestigiosas escuelas de negocios?. ¡A ver que es una facultad de económicas y empresariales!. No es tan difícil…  

Solución. La formación reglada de las docentes contratadas era de periodismo/comunicación y Ciencias políticas respectivamente. 

Como se puede apreciar, es un buen método para poner en valor la formación universitaria, las titulaciones de la propia facultad, etc. 

Cuando se lo comenté a mi madre, universitaria de los años 70, me dijo que si ellos están estudiando un máster, tras 5-6 años de formación, con nombres como Análisis financiero internacional, estructuras económicas, etc… Y llevan a estos perfiles a hablar de materias tan específicas de ADE/Económicas, como es el desarrollo de proyectos empresariales, se levantan y se van. 

En el colegio de ingenieros industriales por llevar a un ingeniero sin experiencia, de ponente a una mesa en modo “enchufado”, hicieron una queja ya que consideran una tomadura de pelo, pérdida de tiempo. 

Pues la universidad pública, pagada con el dinero de los españoles, se puede permitir, entre otros, ejemplos como esos. Y si protestas.. ¡cuidadín!.  A ver si terminas la carrera en tiempo y forma…

Este ha sido un sucinto análisis del “regreso” a la universidad. Me vuelvo a la empresa privada, a desarrollar mi proyecto empresarial  y a desarrollar mi doctorado en otro lugar. Considero que, tal como algunas instituciones están tratando sus propios títulos, incluso promoviendo que cualquiera sin formación reglada en materias tan concretas puedan ser “docentes” de alumnos de nivel máster, esto es una pérdida de tiempo. Si fuese un alumno y estuviese pensando dedicar un año o año y medio de mi vida a un máster (incluido el esfuerzo, inversión y el coste de oportunidad) lo pensaría dos veces (o exigiría una formación de nivel).

He visto cómo Ldos. en Derecho imparten formación de oratoria jurídica cuando nunca han ejercido de abogados ni asistido a juicios. Hasta ahí vale. Pero tras el ejemplo de los seminarios de los planes de empresa, a alumnos de máster, en una facultad de Económicas y Empresariales, el próximo paso podrían ser biólogos impartiendo clases de econometría.  Para el posible argumento… “Pues si saben sobre el tema, why not…”. Contra-argumento; Pues tampoco debe ser tan difícil empastar un diente. Mañana abro una clínica en casa 😉  o …¿para qué estudiar ingeniería si hay programas que ya te hacen los cálculos?…y así aplicable a toda formación. Nada, de vuelta a las cuevas…

Un país que no respeta la formación académica, ni la meritocracia, está abocado a la ley del más tramposo y a la corrupción. ¡Oppps, no dije nada!. A veces olvido que estamos en el país más corrupto del “primer mundo”.

En su defecto, siempre queda el mensaje que proyecta alguna facultad… . ¿Bachiller? ¿Una Selectividad? ¿Acceder a la carrera?  ¿4-5-6-7 años de formación? ¿Tener expediente para lograr plaza en el acceso a un máster? ¿Expediente para elegir empresa para las prácticas? ¿4-5-6-7 años de formación? ¿Entrar en el mercado laboral como becario o en prácticas?  ¿Acumular años de experiencia? Haz uno de nuestros cursos de coaching… sin necesidad de formación previa, de estudios,  por 2.000 módicos €, en unos meses (o fines de semana) tendrás un diploma de experto en coaching y desarrollo personal que dejaría cual aficionado a cualquier psicólogo.  

Ya sabes. Si quieres ser un “profesional de reconocido prestigio”, no hace falta 5-6-7 años de formación, másteres, cursos, en escuelas de negocio, etc…Mientras bregas dos décadas por empresas. Esto es España, el país del atajo… ;-).  The “shortcut” country ;-).

El diálogo de Valle- Inclán, de los dos sepultureros, en luces de Bohemia, allá por los años 20, ya decía.

“En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. Se premia todo lo malo”.

La historia nos muestra como Marcus Iunius Brutus Caepio, en la conspiración que condujo al asesinato de Júlio César en las idus de marzo de 44 a. C , recibió de este la frase “¡Tú también, Bruto, hijo mío!”

Tras lo experimentado este año, solo me queda decir “tú también, universidad mía”…

¡Qué a gusto me he quedado!. Muchas gracias… y por el bien de la sociedad y por el interés propio, no permitáis atajos, trileros y tomaduras de pelo, menoscabos al esfuerzo, a todo ese “pack” de esfuerzo y metitocracia nos han inculcado desde enanos.

Siglo XXI, “¡Hijo, si no estudias terminarás de alcalde! ¡O incluso peor, en el Senado!. Tú mismo”

 

Ethos el Epicúreo….

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Votaré al PP cómo mal menor?

 

El PP me ha hecho sentir importante, orgulloso de mi país. Recuerdo al Presidente Aznar codeándose con los líderes mundiales, Bush y Blair. Cuanto habían cambiado las cosas desde la berlanguiana “bienvenido Mister Marshall”. ¡Y aquella boda!, casi de estado, en el 2002, en El Escorial. Que porte, que gallardos y elegantes asistentes. Algunos la tildaron de povinciana, pero a mí me evocó  a los mejores tiempos de la época victoriana.

Bigotes

Rememoro al presidente Aznar en EE.UU, recogiendo la medalla del congreso. Que orgullo patrio experimenté. Poco me importó conocer  el hecho de que se habían pagado casi 3 millones de euros, de dinero público, a un lobby de abogados de Washington para conseguir las firmas necesarias. Tampoco que el Ministerio de Asuntos Exteriores a través de un cauce extraordinario que garantizaba la confidencialidad, desviase los fondos a través de la Secretaría de Estado para Asuntos Exteriores e Iberoamérica. Poco me importa que la mayoría de sus ministros hayan sido imputados por corrupción o que las FAES reciban millones de dinero público para sus quehaceres. Son efectos colaterales, en todos lados cuecen habas.

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El inepto funcional de Zapatero, ese sí que no había por dónde cogerlo. En caso de haber estado el PP en el gobierno seguro que no hubiese saltado la crisis de las subprime en EE.UU, ni arrastrado a España. Con un presidente con la medalla del congreso… ¡no se hubiesen atrevido!.

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Y tuvo que llegar Rajoy para salvarnos. A pesar de que aseveró por activa y pasiva que sabía cómo estaba la situación y que, una vez llegado al poder, no usaría la manida excusa política “no cumplo mi programa debido la herencia recibida”, debemos ser comprensivos. Alcanzó la mayoría absoluta ya que muchos españoles creyeron en su programa y no veían otra alternativa . A pesar de estar ocho años en la oposición, con la única función de fiscalizar al gobierno ¿Quién podía saber cómo estaban las cosas?.  A partir de ahí subida del IVA, subida de impuestos, plan de flebilixación laboral que, como era previsible, fomentó más de 600.000 nuevos despidos, etc. Sí, lo reconozco, cuando se habla de un millón de puestos creados en la legislatura, habría que mencionar los 920.000 destruidos, pero tampoco les vamos a pedir que sean duchos en matemáticas a gente de letras. ¡Es que lo queremos todo¡. ¿Qué tenemos una deuda que ascendió del 70% al 107% del PIB?. ¿Qué no iba a haber rescate de las saqueadas cajas?. ¿Qué lo hubo pero con la condición de que lo devolverían?. ¿ Que al final no lo harán y lo pagaremos los españoles? ¿ Que se saneó, con 9.050 millones de dinero público en CaixaGalicia (Novagalicia Banco) y se vendió hace dos años por 950 millones a Banesco,de origen venezolano, que lo pagará a plazos? . ¡Sí, y qué!. Que todo sea eso, no es para tanto.

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Como persona sumamente objetiva debo reconocer que tantos exministros de Aznar imputados, el caso Gürtel, Bárcenas (que el cabronazo  tenía una empresa de “coaching emocional” montada allí sin que nadie lo supiese), pagos en B, operación Púnica, libros de visitas que se auodestruyen, tarjetas Cajamadrid, fraude de Bankia, el pequeño Nicolás, etc, no me ha gustado. Pero haciendo un ejercicio de catarsis  creo que es por rabia, porque no he podido chupar de ese bote y tengo que trabajar 10 horas al día para cobrar como si fuesen cuatro. También los del PSOE tienen una trama de corrupción, en la que políticos, empresarios y sindicatos malversaban el dinero público en cursos que no se impartían. Todo queda en casa.

No me extraña que la prestigiosa profesional metida a política por vocación de servicio, Andrea Fabra, perdiese los papeles en el hemiciclo contra los parados ¡Qué se jodan!, aseveró. Pues tiene razón ¡que trabajen, que emprendan!. ¡Que es esa mentalidad acomodaticia!. Con lo que le costó llegar ahí a base de esfuerzo y meritocracia tiene que estar muy indignada para ver como 5, 2 millones de zánganos (el 60% con mayor formación y experiencia profesional que ella) quieren vivir del cuento. ¿Que tenemos que pagar  las tasas de autónomos más altas de Europa?.  Como dicen en las charlas en los ayuntamientos “El verdadero emprendedor no descansa, trabaja sábados y domingos y si no hay financiación, saca el dinero de debajo de las piedras!”. Y yo pienso… miren los senadores, los de las diputaciones o los miembros del Consejo de Estado. ¡Qué mejor ejemplo de autoemprendimiento!. ¿Creen que, si no hubiesen medrado en política, alguna empresa privada les hubiese contratado?. Pues no deja de ser un ejemplo similar al emprendimiento. Este es un país de igualdad de oportunidades. Y si tienen que entregar sobres para obtener contratos, pues adelante. Y si se tienen que trabajar 8 con contrato a media jornada, pues también. ¡Se llama liderazgo adaptativo!

Sinceramente, no me gustó eso de la ley mordaza. A ver, me gusta ver como inhiben al populacho, aporrean a tiradetes, etc. Debo admitir que, como soy de derechas, me siento importante, superior, poderoso con ello. Pero cuando hicieron el ERE en la empresa de mi mujer, la despidieron sin apenas indemnización, y me vi obligado a acompañarla a las protestas por los derechos de los trabajadores, ví que estaba la policía ahí, impacientes por actuar. Me sentí uno más del sistema al que podrían mamporrear,  y eso no me gustó. Me recordó a mi infancia, cuando veía como regresaban mis padres, desfondados de trabajar, durante 10 horas en una fábrica. Pero yo soy diferente, no soy un proletario, soy un empresario individual, un triunfador, un CEO de la fontanería.

Además, como ahora no hay mucha demanda, trabajo solo media jornada y mi mujer está en paro (también por culpa de Zapatero y las subprime), tengo tiempo para leer. ¡Pues resulta que ese tipo de tácticas ya las usaba un tal Goebbels, allá por  1940!. Anda que no saben de historia estos del PP, que gente tan letrada. ¡Son billantes!.

Y no entiendo porque se queja tanto el populacho. ¡A mí no me han desahuciado!. He refinanciado la hipoteca, puesto como aval la casa de mis suegros y punto pelota. ¡Es que la gente se ahoga en un vaso de agua!. ¡Panda de vagos!.

Para terminar, me gustaría destacar lo que me ha gustado ver a Soraya bailando en la tele.¡que ideal!. También a Rajoy jugando al futbolín. ¿Y cuando le dio la colleja al hijo?. ¡Que gracioso!. ¿Que es el IVA, el paro, la corrupción, los impuestos, leyes mordaza, recortes, politización judicial, mentiras, discos duros que desaparcen, pagos fraudulentos, privatización del sol, pobreza energética… cuando se ven estas cosas tan entrañables? ¡Qué estamos en navidad, leches¡. ¡Ese espíritu!.

Así que a pesar de que tuve mis dudas y, admitiendo que me planteé no votar, la agresión al presidente me iluminó. Ese chaval, indecente, ruin y miserable, marxista-leninista, afiliado a todos los partidos de izquierda existentes, bolivariano y descendiente de un concuñado de Trosky, me abrió los ojos.  ¿Qué será lo siguiente?. ¿Qué nombren a Maduro embajador español en Venezuela?. ¿ministro de asuntos exteriores?. Si el generalísimo ya avisaba ¡que vienen los rojos!.

¿No será mejor que siga gobernando el PP?. ¿Que son 40.000 millones en corrupción?. ¿Queréis ver gente guay esquiando por Baqueira?, ¿glamurosas bodas de “estado” como la de la hija de Aznar y el expolítico e icónico hombre de negocios Agag?. ¿A Bárcenas regresando de esquiar en los Alpes?. ¿A Blesa y sus ferraris?.¿O por el contrario preferís ver a un coletas con ropa de Alcampo soltando arengas?. ¿A un guaperas plagiando la imagen política estadounidense?. ¿Una representación de yerno ideal que fuera de Cataluña no tiene programa electoral y sí a una panda de arribistas desertores de otros partidos?. Sincerémonos ¿Habéis pasado hambre?. No. ¿Hay plato en la mesa?. Si. ¿somos una potencia en deportes?. Si. ¿Tenemos teles para verlo? Si. Por otro lado ¿Para qué queréis formaros, becas, ir a la universidad, pasaros miles de horas sentados, aburridos, estudiando, cientos de exámenes, si en youtube se aprende de todo?. ¿No existe la wikipedia?.¿No tenéis playstation?.  Así que tras estas reflexiones, basándome en el criterio “mejor corrupto conocido que socialista por conocer”, para evitar que nombren a Nicolás Maduro ministro de exteriores o que la presumida mujer de Ken pasee por la Moncloa… votaré al PP.

…además, que yo sepa Rajoy no tiene nada en contra las ballenas, ni contra los 5 millones de los parados…

 

De técnicas de manipulación y estrategias sibilinas…

En la misma línea que mi admirado Che, aseveraba mi letrada murciana favorita  “un pueblo ignorante , es un pueblo fácil de engañar. Un pueblo que no piensa, es fácil de manipular. No tiene sueños, vive en el triste terreno del confort y la complacencia. No habla, no vive, no sueña”.

Esta estrategia de mantener al pueblo en la ignorancia, ya se usaba en la antigua Roma, fomentando la incultura y hedonismo mal enfocado a modo de maniobra de distracción. La gran Roma que se convirtió en la Roma decadente de la que sólo el Imperio Romano Oriental siguió intacta y sobrevivió por mil años mas, como el Imperio Bizantino. Son tácticas tan elementales que hasta el ministro venozolano para la educación, Hector Rodriguez, las tenía tan inculcadas que sus filtros mentales no evitaron que llevase a cabo declaraciones  en esta línea “no es que vamos a sacar a la gente de la pobreza para llevarlas a la clase media y que pretendan ser escuálidos (críticos del régimen)”.

Esta contaminación mediática a la que estamos expuestos, el uso de estrategias de manipulación decimonónicas, tan burdas como previsibles,  insultan la inteligencia de toda persona que pueda pensar por si misma, acostumbrada a elegir, comparar, beber de diversas fuentes y generar su propia corriente de opinión. Incluso estamos llegando a la politización de los medios de comunicación públicos, al servicio de intereses privados. Para alcanzar una sociedad libre es necesario que las personas tengan acceso al conocimiento, y sepan además manejar de forma crítica la información que recibe.

La consecuencia de centrar el foco en la manipulación y no en la gestión es que las dos principales ciudades españolas están siendo gobernadas por sendos gabinetes de crisis ciudadanos convertidos en poder político. Hace sólo dos años este escenario sería impensable y las logias político-financieras que hacen de España su cortijo hubiesen apostado su patrimonio en Luxemburgo, Suiza e Islas Caimán a que esto no sucedería. Esto sí ha sido un ejemplo real de “regeneración democrática”, palabras magnéticas que tanto gustan a muchos políticos y que, en su adoctrinamiento, únicamente buscan justificar una nueva savia de representantes de sus partidos, pero sin cambiar la cultura subyacente en sus mecanismos de acción. Como se dice en lengua cervantina, el mismo perro con distinto collar.

En sus reflexiones sobre la manipulación mediática, autores como Sylvain Timsit o Noam Chomsky,  se referían a la democracia participativa como  aquella que presupone la capacidad de la gente normal para unir sus limitados recursos, para formar y desarrollar ideas y programas, incluirlos en la agenda política y actuar en su apoyo. En ausencia de recursos y estructuras organizativas que hagan posible esta actividad, la democracia se limita a la opción de escoger entre varios candidatos que representan los intereses de uno u otro grupo que tiene una base de poder independiente, localizada por lo general en la economía privada.

Esta singular y sacrosanta clase política – o quizás casta-, a la que en muchos más casos de los deseables su preparación académica y/o experiencia profesional no les permitiría desempeñar un puesto auxiliar en la empresa privada, son lo que ahora se se sienten legitimados para  impartir cátedra moral y argumento ad verecundiam al pueblo. Precisamente esta gente que sigue abriendo telediarios con escándalos de corrupción y asalto a las arcas públicas, bajo una sensación de total impunidad, sabedores de que si finalmente son condenados, será con una laxitud insultante ya que si tiran de la manta caerían pesos pesados del sistema político-financiero. Eso en el caso de que no sean indultados bajo el secretismo de una simple línea perdida en el BOE.

Otra técnica usada es la de fomentar la autoculpa aquella que nos engaña, haciéndonos sentir incapaces ante algo que creíamos controlar, generándonos desasosiego y frustración. Minar la autoestima nos hace vulnerables y, por tanto, manipulables. Si cargamos con la culpa liberamos a los demás de la suya, de la obligación de subsanar los errores, o cuanto menos de evitar que se cometan de nuevo.

Cabe destacar que el estudio sistemático de la psicología de masas reveló las posibilidades de un gobierno invisible de la sociedad mediante la manipulación de los motivos que impulsan las acciones del hombre en el seno de un grupo. Ya aseveraba Stephen Jay Gould que cuando las personas no aprenden las herramientas de juicio y se limita a seguir sus esperanzas, las semillas de la manipulación política se siembran.

Pero por primera vez en la historia reciente de la democracia española existen alternativas, cuanto menos para llevar a cabo una primera acción sobre la corrupción, sobre la ausencia de valores y, subconsecuentemente, una purga del gran porcentaje de chorizos que juegan a políticos y asesores con la única finalidad de sentir el poder por un lado y robar por otro, abusando de la confianza de sus votantes.  No son manzanas podridas como nos quieren hacer creer los partidos infectados, sino que es la sibilina cesta la que ayuda a corromper a los ya predispustos corruptos.

Parece que esta sociedad cada vez más formada y por tanto menos manipulable ha hecho un análisis objetivo y crítico de la situación. Lejos de dejarse llevar por complejos y/o grandilocuencias provincianas a la hora de votar,  lo han hecho para sanar una democracia que  se encontraba en la UCI, donde la forma era mucho mas importante que el contenido y cualquier vendedor de humo resaltando cuatro palabras magnéticas de uso común en política, podía disfrazar la realidad lo suficiente para deslumbrar a potenciales votantes. Cuando no se tiene, tan siquiera capacidad para ello, con proponer un programa electoral, ganarse la confianza de la gente y luego hacer todo lo contrario, era suficiente. Ya se sabe, desde que se inventaron las excusas, no existen los culpables…

La novedad es que por primera vez en muchos años, votaré con cierta ilusión y ya no a un mal menor, sino a uno de los partidos que garantice la transparencia y el respeto para la ciudadanía. No estamos como para ser muy exigentes, pero por suerte para la democracia, parece que ya existen…

Abraham Muinelo.

Coaching “internacional” personal y empresarial…y otros atajos grandilocuentes para despistados.

Acabo de recibir un email comercial con un dossier sobre coaching, con nombres y anglicismos por doquier, que podrían impresionar… a gente impresionable. Tras el preceptivo análisis del programa, objetivos y precio, imaginé un ejercicio de posicionamiento del producto por parte de un comercial (perdón, en adelante sales manager de la “International coaching Council), a un posible público potencial. Aprovechando el inminente paso por el Mercadona, imagino una storytelling en la que la protagonista será Sonia, una simpática y eficiente cajera.

Comercial; Hola señorita, ¡que buen día hace!. Estoy mirando este programa y tiene muy buena pinta! Mira que bien suena “CERTIFICACIÓN INTERNACIONAL EN COACHING PERSONAL Y EMPRESARIAL”. ¿No te gustaría hacer este curso habilitador tan interesante?. Saber sacar  lo mejor de uno mismo, desarrollar habilidades cognitivas y transversales. Imprescindible para tu desarrollo profesional. ¡Mira el programa!. Un coach certificado, un líder con prospección para el entrenamiento de personas, equipos y directivos!. Con una buena actitud, en 6 meses, podrías estar entrenando en habilidades directivas a tu presidente, Juan Roig!

Sonia; Pues tiene buena pinta, pero bueno, con ese nombre tan impresionante parece un posgrado muy serio. Pedirán alguna formación, una carrera, un Master previo o algo, ¿no?.

Sales manager de la international association; Nooo, no te preocupes, no es necesario titulación alguna. Tú ya tienes experiencia profesional en caja (lo que en Coruña denominan directora de área logística y financiera), y por tanto eres experta en gestión contable y atención al cliente, eso ya demuestra un recorrido profesional en aspectos vinculados a las materias y por tanto cumple el requisito de acceso al  curso de  “Coaching Internacional”. Además, alquilamos un aula de la UNED de tu localidad y así puedes poner esa ubicación en tu estado del facebook!.

Sonia: ¡Ah vale!. Mola!.  Pero con ese nombre ¿Será uno o dos años, como mínimo, no?.

Sales manager; Nooooo. Las clases son 10 sábados, es decir 10 días!. Lo que pasa es que se reparten en varios meses y así el título parece que dura más!.  Después se hacen unas encuestas y una tesis final!. Es que es muy intenso, y un sistema propio “learning B&T´iqueloflipas””, muy eficiente. En 8 sábados que no vayas al Bershka ya tienes tu diploma y tu inscripción, certificación incluida, en la coach megainternational asociation. ¡Será un antes y un después en tu vida!.

Sonia: ¡Ah, vale!. Mola!. Pero eso que pone, tesis final, suena muy complejo ¿no?. Una conocida de mi prima de Chueca, estuvo haciendo los cursos de doctorado y 3 años investigando para presentar su tesis ante un tribunal!!. ¡Me da un poco de miedo!.

Vendedor/sales manager; Ya, pero esto es otro tipo de tesis, mujer… esas que dices usan mucho relleno!. Esta tesis, con 40 hojitas llega. Lo que importa es la intención y la intensidad de la materia!. Por ejemplo; pones lo que harías para que tus compañeras de la línea de caja, aumentasen su motivación y por tanto su eficiencia. ¡Con eso llega!

Sonia: ¡Ah, vale!. Mola!. ¿ Y después podría dirigir equipos, ser coach de personas, directivos, personalidades  y todo eso que muestra el dossier ¿no?.

Vendedor; Pues si muestras tu capacidad de liderazgo, si.

Sonia; Ah, vale!. Entonces ¿Cómo mucha gente se pasa 5-6-7  años estudiando carreras, siguen con Masters, trabajan al principio por sueldos bajos (incluso gratis), hasta poder dirigir, en el mejor de los casos, equipos?.

Vendedor: Pues es que hay gente que no sabe sacarse el rendimiento adecuado, no tienen actitud ni saben cómo sacar lo mejor de sí mismos!. No son “megatransversales”. No han sido bien entrenados por coaches como nosotros!  Recuerda Sonia!… “ Cuando te levantes por las mañanas, piensa… seré lo que yo quiera ser…” .

Sonia; ¡Ah, vale. Mola!. ¡Pues si en 8 sábados de clase, repasando un poco en casa y presentando una “tesis” de 40 páginas, obtengo un certificado “coach internacional y paso a ser miembro de la logia fáctica-intelectual que concede los premios Nobel… mola un push up bra y medio del Primark!.

Y ese curso, con el que obtener todos esos certificados ¿ En cuánto me sale?.

Vendedor; Pues en un ejercicio de mesura y austeridad, por unos módicos 4. 500 € , puedes acceder a todo eso.

¡Ah, vale…!.¡ Mol….!, digooo… Ahora ya entiendo…!.

Bueno, pero los tengo más baratitos y…con sellito universitario y todo!. Tengo aquí a mano un plan estudios de posgrado de la universidad de “experto en coaching”. Solo te quita una tarde a la semana y luego puedes obtener un montón de certificaciones molonas de varias asociaciones nacionales e internacionales, que visten mucho. Y todo con sólo 90-100 horas presenciales, es decir por las mismas horas dedicadas a cualquiera asignatura de una titulación, podrás montar más líneas de C.V que en 10 años de uni!. ¡Ser una trainer en creative solving problem… es lo que tiene!

Te convertirás en una experta en competencias conversacionales y emocionales. Ya veo tu nombre en Manhattan, en letras de neón!. Podrás impartir clases molonas con nombres como “experta en habilidades directivas y dinámicas sistémicas”!. ¿Como mola, eh?

¡Pues si!. Pero tengo una duda; si son estudios de posgrado universitario, se supone que debería estar en posesión de un título universitario ¿no?.  Pues en teoría sí, pero el apartado 2.13XY abre la mano a cualquiera que esté “interesado en esta temática”, por lo que no es estrictamente necesario. ¡Un chollo, ya te dije!.

Caramba, pues como mola. ¡Hala ya tengo estudios de posgrado!. Voy  a avisar en charcutería a ver si alguien más se apunta y nos hacen precio… 😉

Debate entre Arias Cañete y Elena Valenciano ¿Torpeza o estrategia?  

Quizás no les haya pasado desapercibido que, tras el debate entre Elena Valenciano y Arias Cañete, gran parte del contenido mediático generado vaya enfocado a la frase “El debate con una mujer es difícil. Si muestras superioridad intelectual, es machista”. La respuesta de la señora Valenciano no se ha hecho esperar, y en las propias redes sociales ironiza  – o quizás victimiza -, preguntando si quieren echar a las mujeres del debate. 

¿Torpeza o Estrategia?. La palabra estrategia proviene del griego stratos, que significa ejército, y de agein, conducir, en el contexto de guiar. En el transcurso de estos días. ¿Se está hablando del contenido del debate en sí?.  ¿Se trata el caso ERE y el reciente embargo de seis inmuebles y cinco cuentas de la imputadísima Magdalena la Álvarez? . ¿Se habla de las últimos e importantes avances en la financiación ilegal del PP y el pago de sobresueldos en b?. ¿Se habla de la política Europea?. Poco, muy poco.

En un debate absolutamente todo está pactado por las partes. Se sorprenderían hasta que detalles se negocian. Aquellos que podrían parecer nimios,  y hasta frívolos, tienen relevancia en la comunicación no verbal y por tanto en la capacidad de influencia y persuasión.

Sin embargo, el debate, si se le puede llamar así, ha sido previsible.  Hace 10 ó 15 años, el concepto hubiese sido idéntico, ya que el mensaje es recurrente y se reduce a ; “Todo es un desastre por vuestra culpa y nosotros , somos la solución”.  Transcurren legislaturas  y pocas cosas cambian, salvo una;  el patrimonio y las cuentas corrientes de las partes interesadas.

Tuvo cierto interés la forma de romper el hielo, la declaración de intenciones y la curiosidad por la línea propositiva de cada candidato. Arias Cañete , algo nervioso, optó por lo seguro y leer – algo impropio de un candidato con esa formación y bagaje-, mientras que Elena Valenciano, intentó hacer gala de dotes de oradora, contacto visual con la cámara, usar el socorrido agradecimiento, destacando las redes sociales, en la que están centrando gran parte de su campaña. Actuando de manera contenida, perdió el hilo a las primeras de cambio, pero  salió airosa,  repitiendo la frase y ganando esos segundos para reordenar las ideas. Una de las estrategias  del partido popular es desacreditarla vía formación académica – “la  telefonista de Ferraz”  la denominan-, por lo que se esfuerza en mostrar dotes de comunicadora, sabedora de que es su única arma solvente.  Cuanto menos, arriesgó en el inicio, lo cual es un punto a su favor, punto que perdió cuando interrumpió, en varias ocasiones, a la parte contraria. En las normas negociadas no estaba permitido, y esta técnica, cuya finalidad no es refutar, sino hacer perder el hilo conductor y generar cierta ansiedad, no se considera juego limpio.

El escenario prometía, ya teníamos a una recatada,  y quizás sobreactuada, Valenciano y por otra a un timorato y encorsetado Arias Cañete. Sabedores de sus perfiles, solo quedaba la incertidumbre de cuando se caldearía el ambiente. Teníamos en estado latente, a una candidata a la que muchos definen como representante  del chonismo político, y por otro, la singular  mezcla entre la campechanía del Sr. Cañete, con el barniz de soberbia y argumento de autoridad  que caracteriza el discurso de la derecha. Un buen caldo de cultivo para darle un poco de emoción a un debate de circunstancias,  ya que la falta de legitimidad de ambas partes para un discurso triunfalista, está fuera de toda duda.

  A partir de ahí, lo de siempre. La capacidad argumentativa carece de razonamientos sólidos, y en la parte demostrativa – los datos y evidencias-, a pesar de que intentan ser coherentes con los argumentos, carecen de peso significativo. Solo una gráfica sobre el paro, un tanto descontextualizada,  tuvo cierta relevancia. Cada  parte  niega, sin un mayor análisis, los datos de la contraria o simplemente los ignora, tratando otro tema en su turno de palabra. Nada nuevo. Un partido que termina 0-0, algo previsible cuando se juega sin porterías.  La sensación es recurrente; existe un pacto de no agresión entre las partes, con la finalidad de no perder votos a favor  de otras formaciones, que esta vez sí, parecen tener  mayores posibilidades.

En mi opinión, creo que ambos  eran  sabedores de que casi todo está ya dicho y hecho, y ha sido un debate para cubrir expediente. Estas elecciones si serán diferentes, y es probable que ambos partidos pierdan entre 12-15  puntos, en favor de las nuevas propuestas.  El parlamento europeo nos sigue pareciendo algo etéreo, insustancial, una especie de retiro dorado político para unos, un purgatorio para otros con la imagen deteriorada, o en casos concretos, un barbecho para futuros pesos pesados a los que no les interesa desgastar en el escaparate mediático.

Pese a este escenario, animo a la gente a que vote, que aumente la baja participación histórica que acompaña a las elecciones europeas, ya que el sufragio, la movilización y la reflexión siguen siendo armas poderosas.

Epicuro , di Busso…

Política, redes sociales e indefensión aprendida (I)

Ignorante de mí, con tantas lecturas sobre historia económica y política a mis espaldas. Me creía versado y contestaba a mi querida abuela en el transcurso de aquellas sobremesas. Ella aseveraba que nunca votaría a la derecha, que  despreciaban al pueblo y los describía como vestigios del franquismo, pero con mayor nivel de corrupción e hipocresía. Yo discrepaba siempre desde el cariño y respeto debido, y describía el discurso como trasnochado, argumentando que no existía esa dualidad extrema entre “derechas e izquierdas”, que estaba anclada en antiguos paradigmas y que, en la cultura patria imperante, no había grandes diferencias. Mi línea argumental era -parafraseando al gran George Orwell- “y tus socialistas son la rebelión en la granja personificada”. Sinceramente, pensaba que exageraba, y solía concluir mi refutación cantando, vehementemente, la internacional. Cuanto nos reíamos, y cuanto echo de menos aquellas sobremesas.

Cuando han cambiado las cosas. En un país de sensibilidad selectiva, donde la descontextualización y el descrédito son las armas de debate, quisiera destacar de inicio; NO HAY NADA que justifique un acto tan vil y execrable como el asesinato de la presidenta de la Diputación de León (entre otros cargos). A partir de esta base, considero poco ético que se intente sacar rédito político de este hecho, y que se aproveche la circunstancia como pretexto para demonizar las redes sociales y tratar de intervenirlas. No se justifica que, bajo el anonimato uno pueda decir lo que quiera y como quiera. Existen unidades especializadas y no es la primera vez que llevan a cabo detenciones. Algo muy diferente es que, debido a 4 ninis y sus desafortunados comentarios buscando un minuto de gloria, el problema nacional sean las redes. Se pueden usar todo tipo eufemismos, pero es bien sabido el fundamento; generar la inhibición que emana de lo coercitivo, una vuelta más de tuerca en forma de represión. Hay tanta corrupción, ineptitud manifiesta, sensación de impunidad y tanto, tanto hedor en las cloacas del poder, que las redes, que no son medios controlables mediante subvenciones o publicidad institucional, se han convertido en un verdadero problema.

 Hace 5 ó 6 años, nunca hubiese imaginado el escenario que nos ocupa. No ya en el  surrealista contexto socioeconómico, sino en el emocional; las despóticas formas con las que se trata a la ciudadanía, los insultos a la inteligencia y el uso de estrategias de manipulación decimonónicas, tan burdas como previsibles. En este entorno, destaca el uso de un arma tan poderosa como es la culpabilidad, proyectándola sobre las personas con una línea propositiva digna de 1º de la ESO. La autoculpa nos engaña, haciéndonos sentir incapaces ante algo que creíamos controlar, generándonos desasosiego y frustración. Minar la autoestima, nos hace vulnerables, y por tanto, manipulables. Si cargamos con la culpa, liberamos a los demás de la suya, de la obligación de subsanar los errores, o cuanto menos de evitar que se cometan de nuevo.

 Ese mensaje coral de antiespañol y agorero, aplicado a todo aquel que ose discrepar, hay que sumar el descrédito como única línea de debate. Por si fuera poco, se trata de diluir  una exacerbada corrupción, propia  de piratas –que no corsarios- de ciénaga. Todo ello, aderezado con represión y salteado con la dispersión de los archiconocidos problemas patrios. En psicología existe un término denominado indefensión aprendida, que lo asocio a todo lo que acontece, a toda esta generación de contenidos que nos salpica sin descanso, minando la moral. El pensamiento positivo no es una píldora que podamos tomar para fomentar el autoengaño, ni sería emocionalmente prudente mantener esas posiciones. Es cansina la estrategia de esconder los problemas debajo de la alfombra, echándose la culpa unos a otros, mientras eso sí, se sigue engordando el patrimonio y los saldos de las cuentas. Si a todo ello le sumamos una sensación de falta de voluntad de cambio, y de ineptitud manifiesta, seguimos en el bucle.

 Nos encontramos ante un manual básico de gestión de crisis; disponer los focos de atención a conveniencia. La novedad es que intenten usar las redes como maniobra de distracción -y los hechos como excusa-, para fiscalizar y controlar.  Las redes son incómodas porque no se pueden manejar con subvenciones, porque se usan para movilizar ideas y también para las necesarias e imprescindibles catarsis del ciudadano. Asimismo, tienen función de permanente recordatorio, sinopsis, análisis y foros críticos, independientes y más solventes que la mayoría de los medios. Todo ello hace que muchas personas puedan pensar por sí mismas, elegir, comparar, beber de diversas fuentes y generar su propia corriente de opinión. Estos ambientes son difíciles de manipular, a pesar de que coexistan vehementes cachorrillos, pegando argumentarios, atacando a todo el que discrepe y labrándose su futura caseta con jacuzzi. Lo paradójico es que desconocen que solo llegarán a primera división, a chupar de la teta pública, un bajo porcentaje, por lo que dentro de unos años, pasarán de palmeros incondicionales a sentirse parias, utilizados, y con verdadera animadversión hacia los colores que ahora defienden. Inexorables reglas del sibilino juego. Singular y sacrosanta clase política – o quizás casta-, a la que en muchos más casos de los deseables, su preparación académica y/o experiencia profesional, no les permitiría desempeñar un puesto base en la empresa privada. Perfiles así son los que se sienten legitimados para  impartir cátedra moral y argumento ad verecundiam al pueblo.

 Ya no es aconsejable salir a la calle a mostrar indignación, en parte han ganado esa batalla. Hay miedo a las cargas policiales, a la humillación, a la estigmatización, a posibles infiltrados que promuevan estas cargas, a que los antisistema revienten ilegítimamente pacíficas protestas. Por si esto fuera poco, a continuación se emitirá el mensaje de que unos indeseables ciudadanos, panda de perroflautas, ociosos y antipatriotas, han proyectado mala imagen ante la comunidad internacional, perjudicando al país. Para otros, la mala imagen es la de la corrupción, la sensación de impunidad y la desconfianza en el sistema. La mala imagen es constatar como un brillante ministro alemán dimite –con la voz rota-, porque se descubre que 20 años antes, no ha referenciado parte de una tesis doctoral, mientras que en España, algunos perfiles a los que se podría considerar fracasados escolares, nos hablan con suficiencia, entregando un discurso maxister dixit, apoyado en argumentos absurdos y carentes de un necesario análisis. Mala imagen es escuchar un insultante “que se jodan” en el hemiciclo, la casa del pueblo, mostrando un total desprecio hacia éste. Inaudito. Mala imagen es la aparente connivencia entre gobierno y oposición, pseudocoalición estratégica, para no salpicarse con la indecente letanía “y tú más”.

 Ahora que ya no se pueden promover las movilizaciones por internet – a riesgo de ser acusados de un delito-, la nueva torsión es centrar el foco en las redes, dejando sin luz otras áreas, cuyo seguimiento merece mucha más atención. Es cuanto menos sospechoso. Fiscalizar las opiniones, eliminar el derecho a la necesaria catarsis, a la ciberpataleta, ¿Es eso lo que realmente importa?,¿La prioridad política?. Sinceramente, creo que no. De lo que se trata es de usar el miedo, el ojo de Saurón en las redes sociales, y eso es inhibición, eso es represión manifiesta. El peor enemigo de cualquier gobierno –en particular de aquellos que proyectan una falta de transparencia -, es un pueblo formado e informado, con opinión, con capacidad crítica, y por lo tanto, con mecanismos de defensa ante la manipulación.

¿Quis custodiet ipsos custodes? (¿Quien nos cuidará de nuestros guardianes?)

¿Quis custodiet ipsos custodes? (¿Quien nos cuidará de nuestros guardianes?)

Muchas gracias…

Gracias por vuestra atención. Continuará…